Entendiendo y viviendo la liturgia: Participación en Misa

El Concilio Vaticano II nos enseña que: La participación litúrgica de todo fiel debe ser Plena (que debe manifestarse en nuestro exterior y nuestro interior), Consciente (saber lo que se hace y por qué lo hace), Activa (formar parte sin estar como mudos o extraños espectadores) y Fructuosa (la participación más perfecta que es la comunión).                   Pío XII (en su encíclica Mediator Dei) subraya que la Misa es un sacrificio no solamente interior, sino además exterior, correspondiente a la naturaleza del hombre, ser no solamente espiritual sino además corporal. Es un sacrificio existencial y ritual que supone, como la salvación misma, la cooperación libre y voluntaria de la persona humana. Esta cooperación manifestada en y por la participación física en la Misa, constituye el deber principal y el honor supremo para el cristiano.

Entendiendo y viviendo la liturgia: El altar

El altar es, en la Iglesia, la parte principal: representa a Cristo. Cuando no esta presente el Santísimo Sacramento sobre el altar, cada vez que se pasa frente a él o antes de subir al presbiterio todos debemos hacer reverencia, es decir, inclinación del cuerpo (llamado también inclinción profunda).

Estando en el Templo, hay dos clases de inclinación que debemos hacer: de cabeza y de cuerpo. La inclinación de cabeza se hace cuando se nombran juntas las tres Divinas Personas, al pronunciar el nombre de Jesús, de la Santísima Virgen María y del Santo cuyo honor se dice en Misa.

Entendiendo y viviendo la liturgia: Sagrado Corazón de Jesús

La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es el 23 de Junio.

Entendiendo y viviendo la liturgia: Santísima Trinidad

La Santísima Trinidad (solemnidad del próximo domingo 11 de junio) es Dios Uno en esencia y Trino en Personas. Es el más grande de todos los misterios de nuestra fe y es la que nos distingue de los judíos y de los infieles. La mayor parte de los dogmas dependen de este misterio.

Entendiendo y viviendo la liturgia: Pentecostés

Al celebrar el próximo domingo la fiesta de Pentecostés, que es el segundo domingo más importante del año litúrgico, vamos a tener la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.Vamos a concluir el tiempo de Pascua y a iniciar la segunda parte del tiempo ordinario.

Entendiendo y viviendo la liturgia: Tiempo Pascual

El Tiempo Pascual es un periodo del año litúrgico, comprendido por los cincuenta días entre el Domingo de Pascua de Resurrección hasta el Domingo de Pentecostés. De los 8 domingos de pascua el cuarto se celebra a Jesús El Buen Pastor, el séptimo La Ascensión del Señor y el octavo Pentecostés. El próximo domingo celebraremos la Ascención del Señor. Significa que se elevó a los cielos por el poder del mismo Señor. Sentado a la derecha del Padre lo coloca en un plano de igualdad a Dios.

Entendiendo y viviendo la liturgia: El agua como símbolo Pascual

El agua es otro de los elementos símbolos de la Pascua. Es renacer, renovar y seguir asumiendo el compromiso del bautismo. Es fiesta bautismal porque, en ella, miramos al inicio de nuestra fe.

Entendiendo y viviendo la liturgia: Primeras Comuniones y Confirmaciones

La primera característica de la Cincuentena Pascual es la alegría. La segunda característica es que en conjunto forma una única solemnidad. Es tiempo privilegiado para celebrar Primeras Comuniones y la Confirmación.